¿Qué mide el test de Bender y en casos de niños y adultos?
Giovana Femat Roldán 15 de mayo de 2025 Servicios

El Test Gestáltico Visomotor de Bender es una de las pruebas con mayor vigencia en la práctica profesional psicológica y suele ser una prueba de rutina en evaluaciones psicopedagógica y psicológicas, especialmente del área educacional y clínica.
El Test Gestáltico Visomotor fue publicado por Lauretta Bender, en 1938, y tiene como objetivo evaluar la función gestáltica. En el acto de percibir la Gestalt, el individuo reorganiza el patrón espacial original (patrón visual) el factor temporal de transformación y del factor personal sensomotor. No solo se percibe la gestalt, sino se la completa y se la reorganiza de acuerdo a principios biológicos. Cabe esperar que esta acción biológica varíe en los diferentes niveles de maduración o crecimiento, como también en estados patológicos orgánicos o funcionalmente determinados.
El Test de Bender permite medir el grado de madurez de la función gestáltica visomotora entre los 4 y 11 años de edad, coincidentemente con la época en que la función del lenguaje, incluyendo la lectura y escritura se encuentra en pleno desarrollo. Por este motivo, lo usan frecuentemente psicólogos y psicopedagogos.
Uso del Test de Bender
El test de Bender se utiliza para evaluar la función guestáltica visomotora, tanto en niños como en adultos. Mediante éste se puede detectar retraso en la maduración, madurez para el aprendizaje, diagnósticar lesión cerebral y retraso mental. En los adultos permite detectar lesión cerebral y dificultades perceptuales o visomotoras. En niños y adultos se pueden evaluar algunos aspectos emocionales.
Se pueden evaluar estos aspectos debido a que la percepción visomotora es una función integral de la personalidad como un todo, que está controlada por la corteza cerebral. Cualquier perturbación en este centro máximo de integración modificará la función integradora del individuo llevándola a un nivel inferior y más primitivo.
La función guestáltica visomotora está asociada con la capacidad del lenguaje, la percepción visual, la habilidad motora manual, memoria, conceptos temporales y espaciales, capacidad de organización y representación. Todas estas funciones forman parte de la inteligencia y se van modificando a través de la maduración que va adquiriendo el niño. Por eso niños pequeños la inteligencia está asociada con el nivel de maduración.
Descripción de la prueba de Bender
La prueba pertenece a dos grupos de pruebas: visomotoras y guestálticas Se considera una prueba visomotora, porque el sujeto tiene que copiar los modelos que se le presentan. Guestáltica porque se basa en la psicología de la forma. La Prueba de Bender consiste en 9 tarjetas blancas, tamaño postal, cada una con un diseño trazado en negro en el centro, éstos se numeran de la siguiente manera:
- Validez. La validez del Bender, se obtuvo correlacionándolo con diferentes tests como: Escala de Randall, Test de Goodenough, Escala de Pinter-Patterson; los resultados fueron satisfactorios.
- Estandarización del Bender en niños. Lauretta Bender, estandarizó el test Guestáltico Visomotor con una muestra de 800 niños, que cubrían un rango de edad de los tres a los once años.
Encontró que los niños de tres años lo único que hacían eran garabatos, en tanto que a los once años ya eran capaces de reproducir correctamente las figuras con base en los resultados de sus investigaciones, creó una Tabla Evolutiva en la que resumía los cambios genéticos en la capacidad de reproducir las figuras de la prueba desde los 4 años (edad en que el esquema visomotor se organiza en torno a la primitiva espiral cerrada, con tendencia a perseverar en ella, privilegiando los planos horizontales) y hasta la edad adulta.

En niños: ¿Qué diagnósticos o hipótesis sugiere?
En población infantil, el Test de Bender es muy útil para evaluar la maduración del sistema nervioso central y detectar alteraciones en el desarrollo. Algunos diagnósticos que puede apoyar son:
1. Retraso madurativo
Cuando un niño presenta una reproducción de figuras muy inferior a lo esperado para su edad, puede indicar una inmadurez neurológica general. Es frecuente en niños con retrasos en el desarrollo global.
2. Trastornos del neurodesarrollo
El test puede sugerir dificultades compatibles con:
- TDAH: a través de dibujos impulsivos, poco organizados, sin atención al detalle.
- Trastorno del Espectro Autista: especialmente si hay una ejecución rígida, mecánica o excesivamente exacta, sin comprensión global.
- Dislexia o disgrafía: se observan dificultades específicas en la orientación espacial, coordinación visomotora y organización.
3. Trastornos del aprendizaje
Los errores en la copia pueden reflejar dificultades en áreas cognitivas que interfieren con la lectura, escritura y cálculo.
4. Daño neurológico o signos neurológicos blandos
Alteraciones significativas o regresiones en el desempeño pueden levantar sospechas de daño cerebral adquirido (por ejemplo, traumatismos, secuelas de convulsiones, etc.).
5. Alteraciones emocionales
Cuando un niño no tiene dificultades visomotoras evidentes, pero aún así comete muchos errores, puede ser reflejo de ansiedad, inseguridad, impulsividad o estados afectivos alterados.
En adultos: ¿Qué diagnósticos puede apoyar?
En adultos, el Test de Bender permite detectar alteraciones más específicas, especialmente en contextos de evaluación neuropsicológica, clínica o laboral.
1. Deterioro cognitivo o demencias
El test es sensible a alteraciones corticales. Un desempeño deficiente puede sugerir:
- Enfermedad de Alzheimer u otras demencias.
- Deterioro cognitivo leve.
- Cambios asociados al envejecimiento patológico.
2. Lesiones cerebrales adquiridas
Puede ser útil para detectar:
- Traumatismos craneoencefálicos.
- ACV (accidentes cerebrovasculares).
- Tumores o infecciones cerebrales. Los errores cometidos pueden reflejar lateralización del daño y tipo de disfunción cortical o subcortical.
3. Trastornos psiquiátricos
Aunque no es específico, en casos de:
- Psicosis, puede observarse desorganización extrema.
- Ansiedad o depresión severa, puede haber ejecuciones lentas, temblorosas o inadecuadas.
4. Evaluación de simulación o inconsistencia
Cuando un adulto realiza el test con un desempeño inesperadamente bajo, se puede explorar la posibilidad de simulación o falta de cooperación, especialmente en contextos legales o peritajes.
¿Qué errores se pueden cometer cuando se realiza el Test de Bender?
- Distorsión de la forma:
La reproducción del estímulo está tan deformada que se pierde la configuración general (convertir puntos en círculos, alterar el tamaño relativo de los componentes del dibujo).
- Perseverancia:
Los errores de este tipo ocurren cuando el niño no se detiene después de completar el dibujo (el niño tendría que dibujar once puntos y dibuja una cantidad significativamente mayor).
- Integración:
Consiste en una falla en yuxtaponer correctamente parte de un diseño (las partes se separan o se superponen por más de 3mm)
- Rotación:
Ocurren cuando se gira el diseño en más de 45°
Las puntuaciones en el test de Bender por edad son las siguientes:
- Más de 13 puntos o errores – 5 años
- 10 errores: 5 años y medio
- 8 errores: 6 años
- 5 errores: 7 años
- 3 o 4 errores: 8 años
- 2 o menos errores: 9 o 10 niños
A la hora de corregir el test se pueden dar los siguientes errores.
