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¿Qué pasa en el cerebro cuando una persona tiene afasia?

Giovana Femat Roldán 18 de abril de 2025 Padecimientos

¿Qué pasa en el cerebro cuando una persona tiene afasia?

La afasia es un trastorno del lenguaje adquirido a consecuencia de un daño cerebral, que por lo general compromete todas sus modalidades: expresión y comprensión del lenguaje oral, escritura y comprensión de lectura. Cada una de éstas se puede afectar cualitativa y cuantitativamente de forma diferente, conformando grupos sindromáticos que pueden coexistir con deficiencias en el procesamiento cognitivo.

Desde la neuropsicología clínica se pueden catalogar de manera básica, al menos quince diversos tipos de afasias:

  • La afemia (disartria espástica)
  • Subcortical (daño lingüístico en regiones subcorticales)
  • Sintáctica (problemas en la morfosintaxis)
  • Semántica (alteración en el procesamiento de construcciones lógicogramaticales)
  • Dinámica (perdida de fluidez lingüística)
  • De conducción (pérdida de destrezas para replicar palabras por vía auditiva)
  • Cruzada (daño en alguno de los dos hemisferios)
  • Mixta (presencia de al menos, dos tipos de afasia)
  • Global (alteración en lenguaje oral, escrito y en su respectiva comprensión)
  • Progresiva primaria (deterioro gradual a nivel lingüístico, sin compromiso de funciones ejecutivas)
  • Óptica (pérdida de destreza en la delimitación de estímulos visuales)
  • Extrasilviana sensorial (incapacidad para el seguimiento de instrucciones verbales)
  • De Wernicke (léxico paupérrimo y carente de profundidad)
  • De Broca (dificultades severas en la generación del habla)
  • Nominal (imposibilidad para recordar objetos, nombres, expresiones y palabras

Otros Tipos

  • De conducción:

La afasia de conducción fue inicialmente descrita e interpretada como una desconexión entre el giro temporal superior (área de Wernicke) y el giro frontal inferior (área de Broca).

  • Receptiva o de Wernicke:

La persona sufre dificultades para comprender el lenguaje, tanto hablado como escrito. Aunque escucha la voz de su interlocutor o puede ver las palabras escritas en un papel, no logra entender lo que escucha o lee lo que se conoce como alexia. Además, suele hablar con fluidez y con un ritmo natural, pero las frases resultan confusas, sin coherencia y a veces están compuestas por palabras que no están relacionadas entre sí.

  • Expresiva o de Broca:

La persona afectada por este tipo de afasia suele entender el significado de las palabras y sabe qué desea responder, pero encuentra dificultades para hallar las palabras adecuadas. Habla sin fluidez ni ritmo, con mucho esfuerzo, con oraciones muy cortas y omitiendo palabras; a pesar de ello, su discurso tiene sentido para sí misma, y los oyentes suelen poder entender lo que quieren expresar. Generalmente, ellas pueden comprender mejor lo que los demás les quieren decir que lo que ellas pueden expresar. Se suelen dar cuenta de sus problemas para expresarse y pueden verse afectadas anímicamente por ello. También suelen ser incapaces de escribir.

Cuáles son algunos síntomas o características observables de la afasia?

La afasia es un trastorno del lenguaje que se produce como consecuencia de una lesión cerebral, generalmente en el hemisferio izquierdo, que es el encargado del procesamiento del lenguaje en la mayoría de las personas. Esta condición no afecta la inteligencia de quien la padece, pero sí altera la capacidad de hablar, comprender, leer o escribir, dependiendo del tipo y la gravedad de la lesión. Reconocer sus características puede ayudar a brindar una atención más empática y adecuada, además de facilitar el diagnóstico neurológico oportuno.

A continuación se presentan algunos síntomas y características observables de la afasia:

1. Dificultad para encontrar las palabras (anomia)

Una de las manifestaciones más comunes de la afasia es la dificultad para recordar o producir palabras específicas, especialmente nombres de objetos, personas o acciones. La persona puede “saber” lo que quiere decir, pero no logra expresarlo verbalmente.

2. Errores en la producción del lenguaje (parafasias)

Quienes presentan afasia pueden cometer errores al hablar, conocidos como parafasias. Estos errores pueden clasificarse en:

  • Fonémicas: sustitución o alteración de sonidos dentro de una palabra (por ejemplo, decir “lapo” en lugar de “lápiz”).
  • Semánticas: uso de una palabra relacionada, pero incorrecta (por ejemplo, decir “cuchillo” en vez de “tenedor”).
  • Neologismos: uso de palabras inventadas que no tienen significado reconocido (por ejemplo, “bratón” para referirse a algo inexistente).

3. Comprensión verbal reducida

Muchas personas con afasia tienen dificultad para entender lo que se les dice, especialmente cuando se trata de frases largas o complejas. Esta alteración puede ser leve o severa, y a veces solo se hace evidente en conversaciones más demandantes.

4. Frases incompletas o agramatismo

Algunas formas de afasia, como la afasia de Broca, se caracterizan por un habla telegráfica: frases muy cortas, sin artículos, preposiciones o conjugaciones. El contenido se reduce a sustantivos y verbos clave.

5. Fluencia verbal alterada

Dependiendo del tipo de afasia, el habla puede ser fluida pero sin sentido (como en la afasia de Wernicke), o poco fluida y laboriosa (como en la afasia de Broca). En algunos casos, la persona puede hablar con aparente normalidad, pero el contenido carece de coherencia o precisión.

6. Alteraciones en la lectura (alexia) y escritura (agrafia)

La afasia no solo afecta el habla, sino también la capacidad para leer y escribir. La persona puede no reconocer palabras escritas o tener dificultades para escribir palabras básicas, incluso su propio nombre.

7. Repetición afectada

La capacidad para repetir frases simples suele estar comprometida. Esto se puede evaluar pidiendo a la persona que repita frases cortas. En algunas afasias, como la afasia de conducción, este síntoma es muy característico.

8. Reacciones emocionales asociadas

Frustración, ansiedad, retraimiento social o incluso depresión son comunes. La dificultad para comunicarse puede generar un alto nivel de frustración, especialmente si la persona es consciente de sus errores.

9. Conservación de habilidades no verbales

En muchos casos, las personas con afasia conservan intactas sus habilidades cognitivas no verbales, como el reconocimiento de rostros, el uso de gestos, la interpretación de emociones o la capacidad de razonar visualmente.

La afasia no se manifiesta de una sola forma. Puede expresarse a través de alteraciones en el habla, la comprensión, la lectura o la escritura, y cada caso es único. Por eso, es importante observar con cuidado y con empatía las formas en que la persona intenta comunicarse. Su lenguaje puede estar dañado, pero su deseo de ser comprendido permanece intacto.

¿Qué causa la afasia?

Una de las causas más frecuentes de este trastorno es el accidente cerebrovascular, que se produce cuando un vaso sanguíneo se bloquea o rompe, lo cual impide que el flujo de sangre llegue a todo el tejido cerebral. La falta de oxígeno acaba provocando la destrucción de las células del área afectada.  

Otras causas comunes de afasia son los tumores cerebrales, los traumatismos craneoencefálicos causados por golpes en la cabeza y las infecciones. También puede estar provocada por trastornos neurológicos graduales como un tumor de crecimiento progresivo, la enfermedad de Alzheimer o, en algunos casos, por la afasia primaria progresiva (APP), causada por una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central. Este tipo de afasia puede evolucionar a una demencia generalizada en algunas ocasiones y también puede estar relacionada con la enfermedad de Alzheimer. En estos casos, la afasia se instaura de manera gradual conforme avanza el problema que la origina.

Algunas veces, puede haber episodios temporales de afasia producto de migrañas, convulsiones o un accidente isquémico transitorio una alteración de la función cerebral que suele durar menos de una hora.