¿Qué es el déficit de atención?
Giovana Femat Roldán 25 de abril de 2023 Padecimientos

Si te identificas con lo que lees, una evaluación te ayuda a saber qué pasa y qué sigue.
Agenda tu evaluaciónEl déficit de atención es un término que se utiliza para describir dificultades en el mantenimiento de la atención y la concentración en tareas y actividades. Es uno de los síntomas principales del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), pero también puede ocurrir en otras condiciones o circunstancias.
Las personas con déficit de atención pueden experimentar lo siguiente:
- Distracción fácil: Tienen dificultades para mantener la atención en una tarea y pueden distraerse fácilmente por estímulos externos o pensamientos internos.
- Problemas para enfocarse: Les resulta difícil concentrarse en tareas que requieren atención sostenida, especialmente si son monótonas o no les interesan.
- Dificultades en la organización: Pueden tener problemas para organizar sus pensamientos, tareas y actividades, lo que puede afectar su rendimiento en la escuela, el trabajo y la vida cotidiana.
- Olvido frecuente: Pueden olvidar fácilmente información, instrucciones o tareas asignadas, lo que puede llevar a errores o problemas en el cumplimiento de responsabilidades.
- Impulsividad: A veces, las personas con déficit de atención pueden actuar impulsivamente, tomando decisiones rápidas sin pensar en las consecuencias.
Cabe destacar que experimentar déficit de atención ocasionalmente es normal y puede ser una respuesta a situaciones estresantes, falta de sueño, ansiedad u otros factores. Sin embargo, cuando estas dificultades son crónicas, persistentes y afectan significativamente el funcionamiento diario de una persona, es posible que se deban a un trastorno como el TDAH u otra condición médica o psicológica.
En estos casos, es importante buscar una evaluación y tratamiento adecuados por parte de profesionales de la salud como un neuropsicólogo.
¿Cuáles serían los signos de TDAH en un niño pequeño?
Los síntomas cardinales son la inatención, la hiperactividad y la impulsividad. Sin embargo, encontramos detrás de ellos diversas dificultades en las funciones ejecutivas. Esto quiere decir, dificultad para:
- Atender a determinados estímulos
- Planificar y organizar una acción
- Reflexionar sobre las posibles consecuencias de cada acción
- Inhibir la primera respuesta automática para cambiarla por otra más apropiada.
Entre las diferentes presentaciones del TDAH, tenemos:
- La presentación combinada, que es la más frecuentemente diagnosticada y en la que los 3 síntomas cardinales confluyen y pueden asociarse a otros problemas externalizantes (conductuales);
- La presentación predominantemente inatenta, que es más diagnosticada en niñas y se asocia más a otros problemas internalizantes (ansiedad, depresión);
- La presentación predominantemente hiperactiva/impulsiva que es la menos frecuentemente diagnosticada.
Características principales del TDAH
- Inatención: Dificultad o incapacidad para mantener la atención de manera continuada en tareas que no son altamente motivadoras; olvidos, despistes, pérdidas de objetos; dificultad para seguir órdenes o instrucciones; dificultad para terminar tareas sin supervisión; interrupción de conversaciones; cambios de tema de manera brusca.
- Hiperactividad: Movimiento corporal continuo, cambios de postura al estar sentados, movimiento de piernas y/o de manos; hacer ruidos con el lápiz; levantarse cuando es requerido estar sentado; correr o trepar de manera excesiva y accidentes frecuentes como consecuencia; actividad desorganizada.
- Impulsividad: Responder y actuar sin antes pensar, responder antes que la pregunta haya sido formulada totalmente, dificultad para entender enunciados largos; dificultades para esperar su turno.
Las manifestaciones de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) van a variar según la etapa de desarrollo y generalmente la mayor demanda de atención ocurre entre los 6 y 9 años de edad, cuando ya las características del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) empiezan a impactar negativamente en el funcionamiento diario de los niños.

¿Cómo afecta en el desarrollo a los niños?
En la edad preescolar destacarán las siguientes características en un niño con TDAH y reactividad temperamental:
- Hiperreactividad
- Oposicionismo
- Tendencia a berrinches ligados a desregulación emocional.
Tenemos un niño que tiene un TDAH ¿Qué necesitamos saber?
Para poder diagnosticar un trastorno de déficit de atención e hiperactividad, es importante apoyarnos con un profesional de salud. Si bien, su diagnóstico es clínico y se basa en criterios diagnósticos de los manuales de diagnóstico internacionales, como la CIE-11 y el DSM-5-TR de la Asociación Psiquiátrica Americana.
También es importante que el profesional de la salud valore:
- Los antecedentes personales del desarrollo, médicos y psiquiátricos.
- Antecedentes familiares.
- Ambiente familiar.
- Relaciones sociales.
- Evolución de la escolarización.
Así mismo, también la presencia de factores estresantes que puedan agravar el cuadro, como conflictos entre padres y/o entre padres e hijo. Pueden utilizarse escalas estandarizadas con valores normativos establecidos para ayudar en el proceso de diagnóstico, por ejemplo, la escala de Conners para padres y profesores.
Por otro lado, el electroencefalograma, pruebas de imágenes y genéticas se indican sólo cuando el clínico sospecha de un trastorno epiléptico, una alteración cerebral o un síndrome genético.
¿Qué tratamiento es el que se debe de seguir?
Todo niño o adolescente con TDAH debe tener un plan integral de tratamiento individualizado, que considere la cronicidad y el impacto de la condición e involucre medidas psicofarmacológicas y conductuales, para mejorar las manifestaciones centrales del TDAH (hiperactividad, inatención e impulsividad) y el deterioro funcional asociado.
El tratamiento del TDAH generalmente involucra un enfoque multidisciplinario que puede incluir médicos, psiquiatras, psicólogos y neuropsicólogos. Un neuropsicólogo puede contribuir al tratamiento del TDAH de varias maneras:
- Evaluación y diagnóstico: Realizar pruebas neuropsicológicas para evaluar las funciones cognitivas y emocionales, lo que puede ayudar a identificar el TDAH y otros trastornos comórbidos.
- Intervención: Diseñar y aplicar intervenciones cognitivas y conductuales que aborden las dificultades específicas del individuo, como la atención, la organización, la planificación, la autorregulación emocional y la memoria.
- Colaboración: Trabajar en conjunto con otros profesionales de la salud, como psiquiatras y médicos, para desarrollar un plan de tratamiento integral que pueda incluir medicación, terapia y otros enfoques.
- Educación y apoyo: Brindar información y orientación a las personas con TDAH y sus familias sobre cómo manejar y enfrentar los desafíos asociados con el trastorno.
Cabe señalar que el tratamiento del TDAH es altamente individualizado y puede variar según las necesidades y circunstancias específicas de cada persona.
El neuropsicólogo puede ser un componente clave en el equipo de tratamiento, pero es importante trabajar con profesionales que tengan experiencia y conocimientos específicos en el manejo del TDAH.
Asimismo, vincular a la familia con servicios de apoyo en la comunidad y recursos e intervenciones educacionales, si fuera necesario. El tratamiento tiene como objetivo mejorar los síntomas centrales del TDAH, optimizar el funcionamiento y disminuir las dificultades conductuales.
