Haz tu cita llamando al             8120892244

¿Qué es el déficit de atención?

El déficit de atención es un término que se utiliza para describir dificultades en el mantenimiento de la atención y la concentración en tareas y actividades. Es uno de los síntomas principales del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), pero también puede ocurrir en otras condiciones o circunstancias.

Las personas con déficit de atención pueden experimentar lo siguiente:

  • Distracción fácil: Tienen dificultades para mantener la atención en una tarea y pueden distraerse fácilmente por estímulos externos o pensamientos internos.
  • Problemas para enfocarse: Les resulta difícil concentrarse en tareas que requieren atención sostenida, especialmente si son monótonas o no les interesan.
  • Dificultades en la organización: Pueden tener problemas para organizar sus pensamientos, tareas y actividades, lo que puede afectar su rendimiento en la escuela, el trabajo y la vida cotidiana.
  • Olvido frecuente: Pueden olvidar fácilmente información, instrucciones o tareas asignadas, lo que puede llevar a errores o problemas en el cumplimiento de responsabilidades.
  • Impulsividad: A veces, las personas con déficit de atención pueden actuar impulsivamente, tomando decisiones rápidas sin pensar en las consecuencias.

Cabe destacar que experimentar déficit de atención ocasionalmente es normal y puede ser una respuesta a situaciones estresantes, falta de sueño, ansiedad u otros factores. Sin embargo, cuando estas dificultades son crónicas, persistentes y afectan significativamente el funcionamiento diario de una persona, es posible que se deban a un trastorno como el TDAH u otra condición médica o psicológica.

En estos casos, es importante buscar una evaluación y tratamiento adecuados por parte de profesionales de la salud como un neuropsicólogo.

¿Cuáles serían los signos de TDAH en un niño pequeño?

Los síntomas cardinales son la inatención, la hiperactividad y la impulsividad. Sin embargo, encontramos detrás de ellos diversas dificultades en las funciones ejecutivas. Esto quiere decir, dificultad para:

  • Atender a determinados estímulos
  • Planificar y organizar una acción
  • Reflexionar sobre las posibles consecuencias de cada acción
  • Inhibir la primera respuesta automática para cambiarla por otra más apropiada.

Entre las diferentes presentaciones del TDAH, tenemos:

  • La presentación combinada, que es la más frecuentemente diagnosticada y en la que los 3 síntomas cardinales confluyen y pueden asociarse a otros problemas externalizantes (conductuales);
  • La presentación predominantemente inatenta, que es más diagnosticada en niñas y se asocia más a otros problemas internalizantes (ansiedad, depresión);
  • La presentación predominantemente hiperactiva/impulsiva que es la menos frecuentemente diagnosticada.

Características principales del TDAH

  • Inatención: Dificultad o incapacidad para mantener la atención de manera continuada en tareas que no son altamente motivadoras; olvidos, despistes, pérdidas de objetos; dificultad para seguir órdenes o instrucciones; dificultad para terminar tareas sin supervisión; interrupción de conversaciones; cambios de tema de manera brusca.
  • Hiperactividad: Movimiento corporal continuo, cambios de postura al estar sentados, movimiento de piernas y/o de manos; hacer ruidos con el lápiz; levantarse cuando es requerido estar sentado; correr o trepar de manera excesiva y accidentes frecuentes como consecuencia; actividad desorganizada.
  • Impulsividad: Responder y actuar sin antes pensar, responder antes que la pregunta haya sido formulada totalmente, dificultad para entender enunciados largos; dificultades para esperar su turno.

    Las manifestaciones de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) van a variar según la etapa de desarrollo y generalmente la mayor demanda de atención ocurre entre los 6 y 9 años de edad, cuando ya las características del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) empiezan a impactar negativamente en el funcionamiento diario de los niños.

¿Cómo afecta en el desarrollo a los niños?

En la edad preescolar destacarán las siguientes características en un niño con TDAH y reactividad temperamental:

  • Hiperreactividad
  • Oposicionismo
  • Tendencia a berrinches ligados a desregulación emocional.

Tenemos un niño que tiene un TDAH ¿Qué necesitamos saber?

Para poder diagnosticar un trastorno de déficit de atención e hiperactividad, es importante apoyarnos con un profesional de salud. Si bien, su diagnóstico es clínico y se basa en criterios diagnósticos de los manuales de diagnóstico internacionales, como el CIE – 10 y el DSM-V de la Asociación Psiquiátrica Americana.

También es importante que el profesional de la salud valore:

  • Los antecedentes personales del desarrollo, médicos y psiquiátricos.
  • Antecedentes familiares.
  • Ambiente familiar.
  • Relaciones sociales.
  • Evolución de la escolarización.

Así mismo, también la presencia de factores estresantes que puedan agravar el cuadro, como conflictos entre padres y/o entre padres e hijo. Pueden utilizarse escalas estandarizadas con valores normativos establecidos para ayudar en el proceso de diagnóstico, por ejemplo, la escala de Conners para padres y profesores.

Por otro lado, el electroencefalograma, pruebas de imágenes y genéticas se indican sólo cuando el clínico sospecha de un trastorno epiléptico, una alteración cerebral o un síndrome genético.

¿Qué tratamiento es el que se debe de seguir?

Todo niño o adolescente con TDAH debe tener un plan integral de tratamiento individualizado, que considere la cronicidad y el impacto de la condición e involucre medidas psicofarmacológicas y conductuales, para mejorar las manifestaciones centrales del TDAH (hiperactividad, inatención e impulsividad) y el deterioro funcional asociado.

El tratamiento del TDAH generalmente involucra un enfoque multidisciplinario que puede incluir médicos, psiquiatras, psicólogos y neuropsicólogos. Un neuropsicólogo puede contribuir al tratamiento del TDAH de varias maneras:

  • Evaluación y diagnóstico: Realizar pruebas neuropsicológicas para evaluar las funciones cognitivas y emocionales, lo que puede ayudar a identificar el TDAH y otros trastornos comórbidos.
  • Intervención: Diseñar y aplicar intervenciones cognitivas y conductuales que aborden las dificultades específicas del individuo, como la atención, la organización, la planificación, la autorregulación emocional y la memoria.
  • Colaboración: Trabajar en conjunto con otros profesionales de la salud, como psiquiatras y médicos, para desarrollar un plan de tratamiento integral que pueda incluir medicación, terapia y otros enfoques.
  • Educación y apoyo: Brindar información y orientación a las personas con TDAH y sus familias sobre cómo manejar y enfrentar los desafíos asociados con el trastorno.

Cabe señalar que el tratamiento del TDAH es altamente individualizado y puede variar según las necesidades y circunstancias específicas de cada persona.

El neuropsicólogo puede ser un componente clave en el equipo de tratamiento, pero es importante trabajar con profesionales que tengan experiencia y conocimientos específicos en el manejo del TDAH.

Asimismo, vincular a la familia con servicios de apoyo en la comunidad y recursos e intervenciones educacionales, si fuera necesario. El tratamiento tiene como objetivo mejorar los síntomas centrales del TDAH, optimizar el funcionamiento y disminuir las dificultades conductuales.

Teléfono
81 2089 2244
ó
ó
También puedes enviarnos un mensaje por WhatsaApp para agendar tu cita.

Descubre nuestros artículos más recientes