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¿Qué problemas o síntomas evalúa un neuropsicólogo?

Giovana Femat Roldán 16 de septiembre de 2024 Servicios

¿Qué problemas o síntomas evalúa un neuropsicólogo?

La neuropsicología es una disciplina que se encuentra en la intersección de la neurociencia y la psicología, estudia la relación entre el cerebro, la cognición y la conducta; en otras palabras, se enfoca en cómo interactúan diferentes partes del cerebro y que influyen en cómo pensamos, sentimos y actuamos. Por esta razón desempeña un papel fundamental en el abordaje de una amplia gama de trastornos neurológicos.

Mediante la evaluación de las funciones cognitivas, emocionales y conductuales, los neuropsicólogos pueden identificar, caracterizar y cuantificar déficits específicos que subyacen a diversos problemas clínicos neurológicos. De modo que permiten diagnosticar, intervenir e incluso investigar cómo un trastorno neurológico nos afecta a nivel cognitivo y emocional. 

¿Cuáles son los problemas o síntomas que evalúa un neuropsicólogo?

La evaluación neuropsicológica abarca la evaluación del estado mental y sus funciones cognitivas, entre ellas, destacan:

  • Memoria.

La capacidad para adquirir, almacenar y recuperar información. Se evalúa la memoria de corto y largo plazo, así como los tipos de memoria.

  • Atención.

Es un proceso mental que permite seleccionar y concentrarse en estímulos relevantes, ignorando los distractores. Igualmente se evalúan diferentes tipos de atención (sostenida, selectiva, dividida). 

  • Funciones ejecutivas.

Es el conjunto de las habilidades que permiten planificar, organizar, tomar decisiones, resolver problemas, inhibición de respuestas impulsivas, etc. 

  • Habilidades visuoespaciales.

La capacidad para percibir, analizar y manipular la información visual y del entorno que nos rodea. 

  • Uso del lenguaje.

Evalúan la habilidad para comprender y producir lenguaje hablado y escrito. 

Todas o algunas de estas habilidades y capacidades pueden ser afectadas por enfermedades neurodegenerativas como:

  • Alzheimer
  • Parkinson
  • Esclerosis múltiple.

Pero también en casos de:

  • Accidentes cerebrovasculares
  • Trastornos del desarrollo
  • Traumatismos craneoencefálicos graves.

Por lo tanto, una evaluación neuropsicológica, mediante pruebas específicas para cada función cognitiva, nos permite evaluar las funciones neuropsicológicas integrales. Esto quiere decir que permite observar la integración de todas estas habilidades según cada persona. La interpretación de estas pruebas permite conocer capacidades como:

  • La velocidad de procesamiento de información
  • La capacidad de planificación y toma de decisiones
  • Así como la resolución de problemas. 

Además de evaluar la integración de todas estas habilidades y capacidades, una evaluación neuropsicológica también permite abordar temas como:

  • Cambios de personalidad y control inhibitorio, por alteraciones en los patrones usuales de pensamiento, emoción y comportamiento, así como supresión de respuestas automáticas o inapropiadas.
  • Comportamiento adaptativo, necesario para ajustar nuestras habilidades cognitivas al entorno social y físico en el que nos encontramos. 
  • Habilidades sociales. Aunado al comportamiento adaptativo, también se observa la capacidad para interactuar de manera efectiva en el entorno social. 
  • Trastornos del aprendizaje. Una evaluación neuropsicológica permite detectar las dificultades específicas en la adquisición y uso de estas habilidades para el rendimiento académico. 
  • Alteraciones del estado de ánimo. Podemos estimar el efecto que los trastornos del ánimo, como depresión y ansiedad, puedan tener sobre el funcionamiento cognitivo y emocional. 
  • De manera secundaria, durante la evaluación neuropsicológica también se observan las habilidades motoras de la persona.

¿Por qué es importante contar con una evaluación neuropsicológica?

No basta con identificar algunos problemas cognitivos para realizar intervenciones. Algunas enfermedades neurológicas y otros trastornos neurológicos y psiquiátricos requieren una evaluación detallada para orientar el tratamiento. 

  • Diagnóstico de trastornos neurológicos y psiquiátricos.

Una evaluación neuropsicológica permite identificar y diferenciar la presencia de déficits cognitivos y emocionales en enfermedades como el Alzheimer y Parkinson, y estimar el grado de deterioro cognitivo. Por otro lado, también permite conocer el perfil de trastornos del espectro autista y trastornos del aprendizaje. 

  • Establecer un perfil cognitivo.

Obtener una imagen detallada de las fortalezas y debilidades cognitivas de una persona permite adaptar las intervenciones terapéuticas a sus necesidades específicas. 

  • Orientar la rehabilitación cognitiva.

La evaluación neuropsicológica permite diseñar programas de rehabilitación cognitiva personalizados para mejorar las funciones cognitivas afectadas. 

  • Monitorear la evolución de un trastorno.

Permite evaluar la eficacia de los tratamientos y detectar posibles complicaciones. 

  • Facilitar la toma de decisiones.

Proporciona información relevante para la toma de decisiones sobre el tratamiento, adaptación del entorno y la planificación a largo plazo. 

La neuropsicología aporta una perspectiva valiosa dentro del equipo multidisciplinario que trata a personas con alteraciones neurológicas o psiquiátricas. Al colaborar con otros profesionales de la salud se concede un diagnóstico más preciso para diseñar planes de tratamiento más eficaces.

Los neuropsicólogos pueden identificar, caracterizar y cuantificar déficits específicos mediante distintas pruebas para evaluar funciones cognitivas, conductuales y emocionales. Por ello, desempeña un papel fundamental en el abordaje diagnóstico. Al obtener un diagnóstico preciso y diseñar intervenciones terapéuticas especializadas, se puede ofrecer una atención integral y personalizada.