¿El deterioro de la memoria puede empeorar con el tiempo?
Giovana Femat Roldán 13 de noviembre de 2024 Padecimientos

Lamentablemente hoy en día no existe tratamiento curativo para los trastornos neurodegenerativos que afectan la memoria. Existe tratamiento sintomático que puede hacer más lento el deterioro pero no pararlo.
Las Demencias Neurodegenerativas (DN) comparten varios factores que permiten diferenciarlas de otras: Comprometen grupos neuronales vulnerables específicos, generalmente separados espacialmente, pero relacionados en función y las características clínicas están determinadas por las estructuras comprometidas.
¿Se puede distinguir algún cambio histopatológico en las demencias?
Los cambios histopatológicos se caracterizan por pérdida de neurona de las regiones afectadas con reacción astrocítica y microglial variable. Se piensa que las neuronas mueren por procesos no necróticos sino más bien apoptóticos.
En muchas de las DN se acumulan proteínas específicas. Estas acumulaciones pueden ser intracelulares en neuronas o glía, originando inclusiones distintivas, tales como los ovillos neurofibrilares (ONF) o los cuerpos de Lewy o pueden ser intracelulares, formando placas, tales como las placas neuríticas de la enfermedad de Alzheimer (EA).
Otrora condiciones enigmáticas y con poca comprensión de su patogénesis, la combinación de la biología celular para comprender los procesos que comparten y de la genética, han derivado en una reorganización de los esquemas de clasificación de algunas de estas enfermedades.
Un hilo común de las DN es la acumulación de agregados proteicos, a menudo asociado con toxicidad. Estos agregados son también evidentes en el examen histológico y por esta razón se refiere a estas enfermedades como proteinopatias. Para algunas se han descrito anormalidades genéticas bien caracterizadas, en otras se han visto casos asociados a mutaciones o bien, que pueden ocurrir ambas formas, esporádica y hereditaria
Clasificación proteica de las demencias
- Taupatías:
Enfermedades caracterizadas por la acumulación de la proteína asociada al microtúbulo TAU de acoplamiento alternativo (codificada por el gen MAPT). Tau es una fosfoproteína resistente al calor que promueve la polimerización y estabilización del microtúbulo. Las taupatías primarias son aquellas enfermedades en las que se considera la patología Tau como el principal factor contribuyente a la neurodegeneración.
Aunque inicialmente se consideraba restringida a las neuronas, actualmente se sabe que se acumula también en la glía en un amplio rango de enfermedades neurodegenerativas y en el cerebro envejecido. En las enfermedades neurodegenerativas la proteína Tau tiene una conformación anormal y propiedades de solubilidad anormal, que promueven la agregación y formación de fibrillas, similares al amiloide, excepto porque no se encuentran en el espacio extracelular, sino en el citoplasma de las células afectadas.
En alguna de estas enfermedades hay mutaciones en el gen TAU incluyendo mutaciones puntuales así como mutaciones que alteran el acoplamiento. Las isoformas TAU pueden contener ya sea tres (3R) o cuatro (4R) de los dominios de unión del microtúbulo. Dentro de las tauopatías hay enfermedades caracterizadas por inclusiones con 3RTau (enfermedad de Pick), 4RTau (parálisis supranuclear progresiva-PSP-, degeneración corticobasal -DCB-) y ambos 3R y 4R (EA, en combinación con depósitos de beta amiloide). En las variadas formas de DLFT puede haber 3R, 4R o una combinación de ambas.
- Alfa Sinucleinopatías:
Enfermedades en las que hay acumulación de la vesícula sináptica asociada a la proteína Alfa Sinucleína. Pueden formarse agregados visibles en secciones de rutina con hematoxilina-eosina, o la acumulación puede ser sólo visible bajo tinciones especiales de inmunohistoquímica. Este grupo incluye la enfermedad de Parkinson (EP), la enfermedad por cuerpo de Lewy y la atrofia multisistémica (AMS).
- Proteinopatias TDP-43 (TDP-43):
La TDP-43 es una proteína que se une al RNA/DNA implicada en el acoplamiento alternativo, regulación transcripcional, estabilización del mRNA y procesamiento del microRNA. Normalmente está presente el largo completo de la proteína en el núcleo. En condiciones patológicas, la proteína, fragmentada, fosforilada y ubiquitinada se acumula en el citoplasma del cuerpo celular, principalmente en neuronas, pero también en la glía. También se puede encontrar en neuritas. El interés en el TDP-43 surgió cuando se vio que era el componente de las inclusiones neuronales de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Por lo tanto la terapia neuropsicológica con ejercicios que ayuden a tener una mente más activa pudiera ser de gran ayuda en estos casos de demencia degenerativa.
Terapias no farmacológicas
Las terapias no farmacológicas desempeñan un papel fundamental en el manejo de las demencias neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer, la demencia con cuerpos de Lewy, o la demencia frontotemporal. Estas terapias buscan mejorar la calidad de vida, preservar la funcionalidad y reducir los síntomas conductuales y psicológicos asociados a estas enfermedades. A continuación, se describen las principales terapias no farmacológicas empleadas:
1. Terapias de estimulación cognitiva
La estimulación cognitiva tiene como objetivo mantener y mejorar las capacidades mentales que aún conserva la persona, mediante actividades diseñadas específicamente para trabajar la memoria, la atención, el lenguaje y la resolución de problemas.
- Ejercicios de memoria:
Uso de recordatorios visuales y auditivos.
- Juegos mentales:
Crucigramas, rompecabezas o juegos de cartas diseñados para estimular funciones específicas.
- Intervenciones grupales:
Sesiones donde los pacientes comparten actividades cognitivas guiadas.
Beneficios: Mejora la atención, retrasa el deterioro cognitivo y fomenta la interacción social.
2. Terapia de reminiscencia
Se basa en estimular los recuerdos significativos de la vida de la persona mediante fotografías, música, objetos o historias.
- Uso de álbumes fotográficos:
Fotografías de eventos importantes en la vida del paciente.
- Música personalizada:
Canciones que evoquen emociones positivas o recuerdos específicos.
Beneficios: Refuerza la identidad personal, mejora el estado de ánimo y reduce los sentimientos de aislamiento.
3. Terapia ocupacional
La terapia ocupacional se centra en mantener la independencia funcional mediante actividades cotidianas que refuercen las habilidades motoras y cognitivas.
- Adaptación del entorno:
Para facilitar la movilidad y prevenir accidentes.
- Entrenamiento en actividades diarias:
Como vestirse, cocinar o realizar tareas sencillas.
Beneficios: Mantiene la autonomía del paciente durante más tiempo y mejora la autoestima.
4. Musicoterapia
El uso de la música, ya sea mediante la escucha pasiva o la participación activa (cantar o tocar instrumentos), tiene un efecto positivo en el estado de ánimo y la conducta.
- Sesiones guiadas por un terapeuta:
Actividades musicales personalizadas.
- Canto grupal:
Refuerza la interacción social y la expresión emocional.
Beneficios: Reduce la ansiedad, la agitación y los comportamientos agresivos, al tiempo que mejora la conexión emocional.

5. Terapia de validación
Este enfoque busca comprender y aceptar los sentimientos y emociones del paciente, sin corregir sus percepciones o pensamientos desorientados.
- Comunicación empática:
Respetar y validar sus creencias.
- Escucha activa:
Dar importancia a sus necesidades emocionales.
Beneficios: Reduce la ansiedad, mejora la confianza y favorece una relación más positiva con los cuidadores.
6. Ejercicio físico adaptado
El ejercicio regular tiene beneficios tanto físicos como cognitivos, además de impactar positivamente en el estado de ánimo.
- Actividades suaves:
Como caminar, yoga, tai chi o gimnasia de bajo impacto.
- Ejercicios de coordinación y equilibrio:
Ayudan a prevenir caídas y refuerzan la movilidad.
Beneficios: Mantiene la salud física, mejora la calidad del sueño y reduce la apatía.
7. Terapia asistida con animales
La interacción con animales, como perros o gatos, puede proporcionar compañía, reducir el estrés y fomentar la participación en actividades.
- Visitas guiadas con mascotas entrenadas.
- Cuidado de animales pequeños:
Cuando es posible, bajo supervisión.
Beneficios: Aumenta la interacción social y disminuye la ansiedad.
8. Intervenciones basadas en el arte
La pintura, el dibujo o la escultura son actividades que estimulan la creatividad y facilitan la expresión emocional.
- Talleres grupales o individuales:
Actividades artísticas adaptadas a las capacidades del paciente.
- Exposición de trabajos:
Refuerza la autoestima y el sentido de logro.
Beneficios: Favorece la comunicación no verbal y reduce el estrés.
9. Psicoterapia adaptada
En etapas tempranas de la enfermedad, la psicoterapia puede ser útil para ayudar al paciente a afrontar los cambios emocionales que trae consigo la demencia.
- Terapia cognitivo-conductual:
Para reducir la ansiedad y la depresión.
- Terapias de soporte emocional:
Enfocadas en mejorar la autoaceptación.
Beneficios: Ayuda al paciente y a la familia a enfrentar el diagnóstico y el proceso de la enfermedad.
10. Modificación del entorno
Un entorno seguro y estructurado puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida del paciente.
- Iluminación adecuada:
Para evitar sombras que puedan causar confusión.
- Simplificación de espacios:
Reducir el desorden y usar señales visuales claras.
Beneficios: Reduce la desorientación y los accidentes, promoviendo un ambiente más tranquilo.
Las terapias no farmacológicas no curan la demencia, pero son herramientas valiosas para maximizar la calidad de vida, preservar la autonomía y reducir los síntomas conductuales y psicológicos. Implementarlas de manera integral y personalizada, junto con el tratamiento médico, puede marcar una gran diferencia tanto para el paciente como para su familia.
Factores que influyen en la velocidad del deterioro
La rapidez con la que empeora la memoria puede variar de persona a persona. Algunos factores clave incluyen:
- Edad: A mayor edad, generalmente hay un avance más rápido en el deterioro.
- Estado de salud general: Enfermedades cardiovasculares, diabetes o hipertensión pueden agravar el deterioro cognitivo.
- Atención temprana: Un diagnóstico y tratamiento tempranos suelen ralentizar el proceso.
- Apoyo social y estimulación cognitiva: La falta de actividades que estimulen el cerebro puede acelerar el declive.
Deterioro por causas no degenerativas
No todos los problemas de memoria son progresivos. En casos como:
- Déficit de vitaminas (B12 o tiamina):
El deterioro puede ser reversible si se corrige la deficiencia.
- Ansiedad, estrés o depresión:
Estas condiciones pueden imitar un deterioro de la memoria que mejora con tratamiento adecuado.
- Lesiones cerebrales traumáticas:
En algunos casos, el daño es estable y no progresivo, pero la memoria puede no mejorar completamente.
Papel del tratamiento en el deterioro progresivo
Incluso cuando no se puede detener el deterioro, el tratamiento puede:
- Ralentizar el avance:
Fármacos como los inhibidores de la colinesterasa o la memantina se utilizan en demencias como el Alzheimer para mantener la función cognitiva por más tiempo.
- Aliviar los síntomas:
Las terapias no farmacológicas ayudan a manejar problemas conductuales y emocionales asociados con el deterioro de la memoria.
- Mejorar la calidad de vida:
Brindar al paciente y a la familia herramientas para adaptarse a la progresión de la enfermedad.
Expectativas realistas
Aunque puede ser desalentador, entender que el deterioro de la memoria es progresivo en algunas condiciones ayuda a establecer metas de tratamiento realistas:
- Enfocarse en lo que se puede preservar:
Centrarse en mantener la independencia funcional y el bienestar emocional.
- Anticipar las etapas avanzadas:
Planificar el cuidado a largo plazo, incluyendo opciones como la neurorehabilitación o terapias personalizadas.
