Rehabilitación del lenguaje tras un ictus
Giovana Femat Roldán 3 de febrero de 2025 Servicios

La rehabilitación del lenguaje en adultos es un tratamiento terapéutico que ayuda a mejorar la comunicación y el habla de las personas que tienen dificultades en este aspecto. También se conoce como terapia del habla o terapia de la comunicación.
Los problemas de lenguaje y comunicación en adultos pueden surgir debido a una variedad de razones, como trastornos del habla, trastornos del lenguaje, problemas de voz, daño cerebral adquirido (como accidentes cerebrovasculares o lesiones cerebrales traumáticas), trastornos neurológicos y condiciones médicas crónicas.
Estas dificultades pueden afectar la capacidad de una persona para expresarse claramente, comprender el lenguaje hablado, articular adecuadamente los sonidos del habla o mantener una comunicación fluida y efectiva.
El objetivo principal de la terapia de lenguaje para adultos es ayudar a los individuos a superar estas dificultades y mejorar sus habilidades comunicativas para facilitar una participación más efectiva en la vida diaria, tanto en el ámbito personal como profesional.
Enfermedades que afectan el habla en el adulto
Existen varias enfermedades, afecciones y situaciones en las cuales los adultos pueden beneficiarse al recurrir a la terapia del lenguaje. Algunas de las enfermedades y condiciones que pueden requerir intervención terapéutica son:
- Accidente cerebrovascular (ACV):
Un accidente cerebrovascular puede afectar el área del cerebro responsable del lenguaje, lo que puede resultar en dificultades para comunicarse, hablar, comprender y expresar el lenguaje o incluso encontrar las palabras adecuadas.
- Traumatismo craneoencefálico (TCE):
Las lesiones cerebrales traumáticas pueden dañar diferentes áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, lo que puede causar dificultades en la comunicación.
- Demencias y enfermedades neurodegenerativas:
Enfermedades como el Alzheimer, la demencia frontotemporal y otras afecciones neurodegenerativas pueden afectar el lenguaje y la comunicación a medida que avanzan. La terapia del lenguaje puede proporcionar estrategias para mantener la comunicación y mejorar la calidad de vida.
- Enfermedades neurológicas:
Ciertas enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson y la parálisis cerebral, pueden afectar la coordinación y la fuerza de los músculos utilizados para hablar.
– Trastornos del espectro autista (TEA)
¿Qué es la Afasia y quién la causa?
Definimos la afasia como las alteraciones del habla y del lenguaje asociadas a lesión cerebral. Afasia y disfasia son términos sinónimos. Los accidentes cerebrovasculares (ACV) son la primera causa de afasia. Aproximadamente el 30% de las personas que sobreviven a un ACV presentan afasia. La alteración del lenguaje secundaria a una lesión cerebral ha sido considerada como el principal determinante de la calidad de vida del individuo.

¿Cómo se valora la Afasia?
La valoración clínica informal es una valoración simple que es posible realizar a los pies de la cama del enfermo o de forma rápida en la consulta. Se trata de explorar las características básicas del lenguaje afásico incluyendo: la comprensión, el lenguaje espontáneo, la capacidad para encontrar palabras, la denominación, la repetición, la lectura y la escritura.
Las pruebas y escalas específicas diseñadas para valorar las afasias se diferencian en pruebas clásicas y pruebas de comunicación funcional. Las pruebas de valoración estándar clásicas están específicamente diseñadas para objetivar los diferentes síndromes de afasia.
¿Qué síntomas presentan las personas con afasia por Ictus?
Las personas con afasia por ictus pueden experimentar una variedad de síntomas, dependiendo de la región del cerebro afectada. La afasia es un trastorno del lenguaje que afecta la capacidad de comunicación, y puede manifestarse de manera diferente según el tipo y la gravedad de la lesión cerebral. Los síntomas más comunes se agrupan en las principales categorías de afasia, como la afasia de Broca, de Wernicke y global.
A continuación, se describen los síntomas más frecuentes:
1. Afasia de Broca (afasia expresiva)
Esta forma de afasia ocurre por daño en el lóbulo frontal del hemisferio izquierdo, en el área de Broca. Las personas tienen dificultades para hablar, pero pueden comprender relativamente bien lo que se les dice.
Síntomas comunes:
- Discurso lento y laborioso con pausas frecuentes.
- Omisión de palabras funcionales, como preposiciones o artículos (habla telegráfica).
- Dificultad para formar frases completas.
- Buena comprensión del lenguaje hablado y escrito.
- Frustración por la incapacidad para comunicarse.
Ejemplo: En lugar de decir «Voy a la tienda a comprar pan», pueden decir «Yo… tienda… pan».
2. Afasia de Wernicke (afasia receptiva)
Este tipo de afasia ocurre por daño en el lóbulo temporal, en el área de Wernicke, y afecta principalmente la comprensión del lenguaje.
Síntomas comunes:
- Habla fluida pero sin sentido, con frases largas y desorganizadas.
- Uso de palabras inventadas o sustitución de unas palabras por otras incorrectas (parafasias).
- Dificultad para comprender lo que se les dice o lee.
- Falta de conciencia de sus errores de lenguaje.
Ejemplo: Pueden decir una frase como «El cielo está cantando en el coche de azúcar», que no tiene sentido.
3. Afasia global
Es la forma más severa de afasia, resultado de un daño extenso en varias áreas del lenguaje del cerebro.
Síntomas comunes:
- Incapacidad casi total para hablar, comprender, leer o escribir.
- Producción de pocas palabras reconocibles o frases muy simples.
- Dificultad extrema para comunicarse de cualquier forma.
- Comprensión del lenguaje severamente reducida.
Este tipo de afasia suele presentarse inmediatamente después de un ictus severo.
4. Otros síntomas asociados con la afasia por ictus:
- Anomia:
Dificultad para encontrar las palabras correctas, especialmente los nombres de objetos.
- Problemas de lectura (alexia) o escritura (agrafia).
- Repetición de frases o palabras sin intención comunicativa (ecolalia).
- Errores fonológicos:
Confusión entre sonidos, como decir «basa» en lugar de «casa».
- Alteraciones emocionales:
Ansiedad, frustración o depresión debido a las dificultades para comunicarse.
Tratamiento de rehabilitación
Los servicios de rehabilitación están destinados a personas que han perdido la capacidad normal de hablar, a menudo como consecuencia de una lesión, un accidente cerebrovascular, una infección, un tumor, una intervención quirúrgica o una enfermedad progresiva.
La rehabilitación cognitiva y del lenguaje sólo se concibe si se integra en un proyecto terapéutico global, asociada a la rehabilitación motora y a la readaptación psicosocial.
Algunas de las actividades que se realizan en la terapia del habla son:
- Pronunciar correctamente las palabras como ejemplo
- Utilizar ejercicios de repetición
- Utilizar fotos, libros, objetos o eventos actuales para estimular el desarrollo del lenguaje
- Utilizar pistas y ayudas comunicativas, como dibujos, tarjetas con frases comunes y una libreta pequeña con un bolígrafo
¿Qué beneficios tiene la rehabilitación del habla en los adultos?
El impacto positivo de la logopedia en la vida de los adultos que han experimentado trastornos del habla y la voz es significativo:
1. Mejora la calidad de vida:
La capacidad de comunicarse efectivamente es fundamental para las relaciones personales y profesionales. Al mejorar la voz y el habla, la logopedia permite una mayor participación social y una mayor confianza en uno mismo.
2. Reintegración laboral:
En muchos casos, los trastornos del habla y la voz pueden afectar la vida profesional. La logopedia ayuda a restablecer habilidades de comunicación esenciales para la vida laboral.
3. Reduce el estrés:
La frustración y el estrés asociados con problemas de comunicación pueden disminuir considerablemente después de recibir tratamiento logopédico.
4. Previene las complicaciones:
Abordar las dificultades del habla y la voz a tiempo puede prevenir problemas adicionales, como daños en las cuerdas vocales o la aparición de trastornos psicológicos relacionados.
