Características de la ansiedad infantil
Giovana Femat Roldán 3 de enero de 2025 Padecimientos

La ansiedad es una emoción normal que todas las personas hemos experimentado, forma parte de mecanismos básicos de supervivencia y es una respuesta a situaciones del medio que nos resultan sorpresivas, nuevas o amenazantes.
La ansiedad incita a actuar, a enfrentarse a una situación amenazadora o nos prepara para escapar. Es decir, se trata de una emoción encaminada a la adaptación y la preservación, nos ayuda a enfrentarnos a situaciones estresantes para tener el mejor desempeño.
Trastorno de ansiedad
Un trastorno de ansiedad es una enfermedad que tiene como síntoma central una ansiedad intensa, desproporcionada, persistente y que afecta en varias áreas la vida cotidiana de quien la padece, a tal grado que le dificulta o le incapacita para estudiar, trabajar, convivir con su familia o con sus amigos.
La edad pediátrica es una etapa de la vida en la que también se presentan trastornos de ansiedad, y si estos son detectados y tratados a tiempo se puede disminuir el riesgo de su persistencia en la edad adulta.
Es de suma importancia puntualizar que dichos trastornos no son producto de la voluntad, no son “irreales” y tampoco son un diagnóstico de exclusión, es decir, que después de haber hecho estudios de laboratorio y de gabinete y estos han sido normales, entonces el individuo no tiene nada y debe ser campo del psiquiatra.
¿Cuáles son los trastornos de ansiedad más comunes?
Existen dos clasificaciones que se utilizan en todo el mundo para diagnosticar los trastornos menta- les, una es el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales cuarta edición texto revisado (DSM-IV-TR) y otra son los Criterios Diagnósticos de Investigación de la Clasificación Internacional las Enfermedades en su 10ª edición, en la sección de los Trastornos Mentales (CIE-10).
El DSM-IV-TR clasifica a los trastornos de ansiedad de la siguiente manera:
- Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
- Trastorno de ansiedad por separación (TAS)
- Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
- Trastorno de angustia (TA)
Según la clasificación de la CIE-10 son:
- Agorafobia.
- Fobias sociales.
- Fobias específicas (aisladas).
- Trastorno obsesivo-compulsivo.
- Con predominio de pensamientos o rumiaciones obsesivas.
- Con predominio de actos compulsivos (rituales obsesivos).
- Con mezcla de pensamientos y actos obsesivos.
- Otros trastornos obsesivo-compulsivos.
- Trastorno obsesivo-compulsivo sin especificación.
Diagnóstico del trastorno de ansiedad generalizada (TAG) a través de la evaluación
Para realizar la evaluación de un niño o adolescente con la sospecha de TAG se deben tener en cuenta los criterios diagnósticos mencionados, observando que se cumplan los síntomas en el número y el tiempo indicados.
Como se ha enfatizado, en los niños y los adolescentes con trastorno de ansiedad generalizada, la ansiedad y las preocupaciones suelen estar en relación con el rendimiento o la competencia en la escuela o el deporte, inclusive cuando no están siendo evaluados en su desempeño; también la puntualidad puede ser motivo de preocupaciones excesivas o los fenómenos catastróficos, como los terremotos o la guerra nuclear.
Los niños que presentan el trastorno pueden mostrarse abiertamente conformistas, perfeccionistas, inseguros de sí mismos e inclinados a repetir sus trabajos por una excesiva insatisfacción, sienten que los resultados no son perfectos. Persiguen la aprobación de los demás y por lo tanto pueden mostrar un recelo característico; necesitan asegurarse de forma excesiva de la calidad de su rendimiento o de otros aspectos contenidos en sus preocupaciones. Durante el curso del trastorno, el centro de las preocupaciones puede trasladarse de un objeto o de una situación a otra.

Criterios para el diagnóstico oportuno de la ansiedad por separación en los pediátricos
En la CIE-10 describen síntomas casi idénticos para el trastorno de ansiedad por separación en comparación con la DSM-IV-TR, aunque son un poco más estrictos en la edad de inicio, ya que exigen que ésta sea menor de 6 años, y se denomina como trastorno por separación en la infancia.
Para poder establecer el diagnóstico de trastorno de ansiedad por separación deben tenerse en consideración los siguientes criterios:
- Ansiedad excesiva e inapropiada para el nivel de desarrollo del sujeto, concerniente a su separación respecto del hogar o de las personas con quienes está vinculado
- Malestar excesivo recurrente cuando ocurre o se anticipa una separación respecto del hogar o de las principales figuras vinculadas
- Preocupación excesiva y persistente por la posible pérdida de las principales figuras vinculadas
- Resistencia o miedo persistente o excesivo a estar en casa solo o sin las principales figuras vinculadas, o sin adultos significativos en otros lugares
- Negativa o resistencia persistente a dormir sin tener cerca una figura vinculada importante o a dormir fuera de casa.
- La duración del trastorno es de por lo menos 4 semanas.
- El inicio se produce antes de los 18 años.
Signos y síntomas comunes en niños con TOC
- Rituales repetitivos:
Los niños pueden insistir en realizar ciertas acciones de una manera específica y sentirse angustiados si no lo logran.
- Dificultad para concentrarse:
La ansiedad generada por las obsesiones y compulsiones puede afectar su desempeño escolar y social.
- Evitar ciertas actividades:
Pueden evitar situaciones que creen que desencadenarán sus obsesiones.
- Cambios de humor:
Es común que muestren irritabilidad, frustración o tristeza debido a la interferencia del TOC en su vida cotidiana.
- Alteraciones en la dinámica familiar:
Los padres o cuidadores pueden notar que el niño pide ayuda para realizar rituales o necesita constante tranquilidad para manejar sus obsesiones.
Factores diferenciales en niños pequeños
A diferencia de los adultos, los niños pequeños pueden no tener conciencia de que sus obsesiones y compulsiones son excesivas o irracionales. Esto hace que muchas veces los padres o maestros sean los primeros en notar los síntomas.
Impacto en la vida del niño
El TOC puede generar un gran malestar emocional en el niño, afectando su capacidad de relacionarse con otros niños, cumplir con sus responsabilidades académicas y disfrutar de actividades típicas de su edad.
¿Cómo se manifiesta el Trastorno de Angustia en la infancia?
Aunque los síntomas básicos son similares a los de los adultos, su presentación en niños puede tener particularidades:
1. Síntomas físicos durante las crisis de angustia:
Los niños pueden experimentar síntomas físicos intensos que los asustan y que, con frecuencia, llevan a consultas médicas antes de considerar un diagnóstico psicológico o psiquiátrico:
- Palpitaciones o taquicardia.
- Sensación de falta de aire o dificultad para respirar.
- Mareo, náuseas o vómitos.
- Dolor en el pecho.
- Sudoración excesiva.
- Escalofríos o sensación de calor.
- Temblores o sacudidas.
2. Sensaciones cognitivas y emocionales:
- Miedo intenso: Temen que algo terrible les pase, como morir, perder el control o volverse locos.
- Despersonalización: Pueden describir sentirse «extraños», como si no estuvieran en su cuerpo.
- Ansiedad anticipatoria: Después de un ataque de pánico, desarrollan un temor persistente de que vuelva a ocurrir, lo que puede limitar sus actividades diarias.
3. Cambios conductuales:
- Evitan situaciones o lugares específicos: Pueden evitar la escuela, parques o cualquier lugar donde hayan tenido una crisis, desarrollando algo conocido como agorafobia en casos más severos.
- Buscan seguridad constante: Pueden querer estar siempre acompañados por un adulto o necesitar constantes afirmaciones de que todo está bien.
¿Cómo reconocer el TA en la vida cotidiana del niño?
- Interrupción de actividades:
Un niño con TA puede dejar de participar en actividades que antes disfrutaba, como jugar con amigos, asistir a clases o practicar deportes.
- Dificultad para expresar sus emociones:
En lugar de decir «siento miedo», los niños pueden quejarse de dolores físicos recurrentes o mostrar irritabilidad.
- Alteraciones del sueño:
Miedo a dormir solos o dificultad para conciliar el sueño por temor a tener un ataque de pánico.
- Cambios en el rendimiento escolar:
Ansiedad y miedo constantes pueden afectar su concentración y desempeño académico.
